Cubanece. El despertar del Maceta.

Autor: * MSc. Lic. José Luis Montes de Oca Montano
* Tecnólogo de la Salud: Lic. en Gestión de Información en  Salud. Máster en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología. Prof. Asistente de la Universidad de Ciencias Médicas de Cienfuegos.
e-mail de contacto: ocamd730715@minsap.cfg.sld.cu

Un amanecer como otro cualquiera.

Cubanece; un nuevo manto de tenue luz matutina cae con ligereza sobre toda la geografía cubana, pero para “El Jimmy” es aún bastante temprano, él no tiene prisa por levantarse, en su mesa de noche ya no hay reloj despertador que marque el inicio de sus esfuerzos matutinos por llegar temprano al trabajo, tales tiempos quedaron atrás; en su vida actual no están presentes las rayas rojas ni los jefes exigentes, “El Jimmy” es su propio jefe.  Y como los “negocios” le han ido bien últimamente y aún no acaba el verano, le propone a su chica pasar el día en la playa.

La "niña" del "Jimmy"
La “niña” del “Jimmy”

Yolanda, su mujer de turno, es una mulata joven con cuerpo de guitarra prima y mucho menos edad que su papi, “El Jimmy”, ella tampoco tiene obligaciones laborales que cumplir, aunque hace ya varios años se graduó de maestra, pero ella ya “cumplió su servicio social” y “papito” cubre todas sus necesidades y antojos mucho más allá de lo que cubriría su salario en una escuela.

El almendrón del Jimmy
El almendrón del Jimmy

Después de un abundante desayuno se les ve montando en su almendrón a la feliz pareja, el interior del vehículo reverbera ya con los primeros “acordes” del último hit salsero exitoso y parten en busca de algunos socios, para pasar más tarde por una estación de servicios, adquirir la cerveza enlatada y terminar con rumbo a la playa más cercana.

En no pocos países latinoamericanos semejante ritual resultaría común, al menos durante los fines de semana, y pudiera hasta pasar inadvertido, pero al tratarse de un proceder fuera del alcance del cubano promedio, incluso por resultar económicamente muy poco viable para la mayoría de nuestros profesionales; esta forma de actuar señala a “El Jimmy” y a sus cuates como integrantes de una nueva casta de adinerados que frecuenta playas, restaurantes y bares en boga de los barrios más “chic” de la Cuba de hoy. Para algunos, ellos son los “nuevos ricos” de la Cuba moderna, mientras que otros le adjudican el apelativo de “macetas”, término más antiguo, propio de finales de los años 80 del pasado siglo, cuando a un conjunto de individuos que ostentaban un nivel de vida sospechosamente elevado, se les exigió que probaran el carácter lícito de sus ingresos. Aquellos que habían amasado enormes sumas de dinero y bienes de las maneras más oscuras e ilegales, tuvieron que responsabilizarse por sus actos ante la mirada aprobatoria de las mayorías.

Nacimiento de un concepto

Especulador o maceta
Especulador o maceta

A la altura de la primera mitad del siglo XXI en Cuba, ya no resulta difícil a cubano alguno identificar a uno de esos nuevos ricos o macetas, mucho menos cuando se les tiene en frente. Claro está que definir al personaje puede ser algo más desafiante, y esto se debe a la policromía de aristas que configuran y adornan a este singular actor social. En un intento por perfilarlo se le puede describir como aquel individuo al que no se le reconoce un vínculo laboral legal y estable, provisto de un abundante capital misteriosamente amasado, aunque algunos reclaman haberlo recibido “de afuera” y que están en condiciones de invertirlo y reinvertirlo en negocios ilícitos para obtener de esta forma un lucro considerable a expensas de las necesidades y carencias de toda una sociedad.

Difícilmente puede caracterizarse al nuevo rico promedio de “hombre de negocios”, y es que este ilegal buzo de los oscuros fondos de la bolsa negra cubana, raramente opera dentro de los límites legales que respetaría cualquier empresario decente; porque su verdadero negocio consiste en descubrir y aprovechar agujeros en las actividades económicas lícitas que tienen lugar hacia el interior de la sociedad cubana.

Precios subiendo, especulación
Precios subiendo, especulación

Es común ver nuevos ricos dedicados a la compra-venta de ropa procedente de extranjero (mercadería traída por mulas), al cambio de monedas (CUP-CUC), o a la reparación de electrodomésticos para luego revenderlos. Algunos fungen como agro-intermediarios, o sea, que se dedican a comprar camiones enteros de agro-mercancías para venderlas más tarde al más alto precio posible. Tampoco falta el macetón que imita al cuantapropista honesto, estableciendo negocios con o sin fachada legal y haciéndose pasar por panadero o dulcero, acto por medio del cual desafía todos los mecanismos estatales de control para establecer su negocio y colocar el producto de su actividad ilícita en las mismísimas entrañas de la bolsa negra cubana.

CUP - CUC
CUP – CUC

Rasgos comunes que identifican al maceta. Pinceladas de un estereotipo.

Caricatura de un maceta
Caricatura de un maceta

Si algo caracteriza al nuevo rico cubano es su ostentación, la tenencia y abundancia de recursos con los que no puede siquiera soñar el especialista mejor remunerado, o el trabajador de a pié que en mejores condiciones esté de aportar a nuestra sociedad.

El maceta promedio no oculta su lujoso equipo de sonido, al contrario, hace partícipe de la música de su preferencia al resto del vecindario. Este “hombre de éxitos” (o mujer) luce con orgullo un número indeterminado de cadenas que se entremezclan con algunos collares de santería, sobre su pecho descansan medallas de vírgenes católicas y cuentas multicolores en un alarde de “sincretismo religioso” que lo  “protege” de supuestos enemigos, envidiosos, así como de los probables embates provenientes de la veleidosa fortuna.

Comprender la jerga de un maceta tampoco es cosa sencilla, las deformaciones de que es objeto nuestro idioma por parte de estos “amos del dinero fácil” están estrechamente relacionadas con la resemantización de algunos términos provenientes del Español, el Inglés y de algunos otros idiomas y dialectos.

Ellos le llaman “lucha” al intrincado tejido de actividades ilícitas en el que tienen comprometido una buena parte de su caudal, cuando las autoridades refinan sus mecanismos de control y se acortan las brechas aprovechables por el maceta, este personaje suele referir que… “la jugada está apretá”. Para ellos “resolver” significa solucionar algún contratiempo o apoderarse de algún recurso de la manera más turbia, barata y rápida posible. Otro término empleado por el maceta es “bisne” que proviene del término Business, lo cual significa negocio, asunto u ocupación, en idioma Inglés.

4 Replies to “Cubanece. El despertar del Maceta.”

    • Estimado amigo. Si lees con deternimiento mi artículo verás que hablo del término maceta como algo que surgió en la década del 80 (siglo XX no XXI) y explico levemente lo que sucedió en aquel entonces. Claro que los macetas no son solo un fenómeno de Cuba

  1. El maceta suele burlarse de el profesional que sacrificó gran parte de su vida a estudiar y que actualmente realiza con mucho sacrificio y amor su trabajo pero que desgraciadamente no está ni cerca de visitar los lugares que el frecuenta y no le tiembla la lengua al restregartelo en la cara es realmente una pena que gente como esa sin escrúpulos estén hoy en aumento en nuestro país empañado nuestra imagen ante el mundo

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