Título: El Fenómeno “nini”. Apenas una primera aproximación.

Autor: MSc. Lic. José Luis Montes de Oca Montano
Gestor de Información en Salud
Máster en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología

En mi barrio se ha entronizado una rara tendencia, se manifiesta un fenómeno que no para de sorprenderme, aunque mi preocupación en este caso va mucho más allá de cualquier grado de sorpresa que el hecho en sí pueda generar.

Por las calles de mi barriada, a cualquier hora del día o de la noche, anda y desanda un conjunto de jóvenes con edades que van (sin ánimo de ser exhaustivo) de los 12 a los 20 años aproximadamente. Se les llama Ni-Ni porque son adolescentes que ni trabajan, ni estudian, al menos no en el sentido formal de estos términos. Estos entes “sociales” de corta edad tampoco se muestran dispuestos a participar en actividades convocadas por el barrio; como un trabajo voluntario o una recogida de basura o chapea, ni siquiera están disponibles para una simple reunión de vecinos. Ni una cosa ni la otra, ni la que sigue, ellos son devotos y consagrados “ninis”.

El grupo es en realidad bastante heterogéneo, en su interior se

generación "nini"
Jóvenes que ni estudian ni trabajan

localiza esa fracción que se da el lujo de dormir todos los días hasta bien entrada la mañana e incluso más. Luego en la tarde se aburren sin tener qué hacer, aunque en sus propios hogares muchísimas cosas necesiten de una rápida intervención (1), ya sea una reparación, una manito de pintura, ayudar a sus padres con los quehaceres domésticos, en fin; hacerse útil y saberse necesario como cualquier sano integrante de una familia o de una sociedad cualquiera.

Casi siempre la situación se agrava cuando en el horizonte del “nini” aparece un entretenimiento, un hobby. En este caso siempre se trata de una actividad que amalgama una irracional pasión por dicho pasatiempo con un lado lucrativo del mismo, no necesariamente legal. Por ejemplo: algunos entran en el círculo de los palomeros; un conjunto de jóvenes que pasan una buena parte de su día subiendo y bajando de las azoteas de sus casas, de los edificios donde viven, de los techos de sus vecinos, muchas veces sin autorización alguna y corriendo no pocos riesgos para su integridad física y la “salud” de bienes y propiedades ajenas.

En la realidad diaria del nini-palomero está la lucha contra viento y marea por la adquisición de

ninis palomeros que no estudian ni trabajan
ninis palomeros que no estudian ni trabajan

medicamentos destinados al consumo humano (vengan de donde vengan), tales como el Complejo B, el Trofín, el Polivit, el Metronidazol y algunos otros; para mantener sanas y robustas a sus palomas. Con tal de que sus “buchones”, “empedrados” y “azulejos” coman bien, se deshacen en gestiones para “conseguir” un conjunto de granos que van desde el trigo, pasando por el chícharo hasta el arroz, entre otros. Lo que más llama la atención es que los “ninis” no tienen un vínculo laboral estable, es decir, no presentan entradas regulares de efectivo legalmente adquirido y esto impone un nuevo reto: “luchar la jama de mis bichitos”, dinero que puede provenir de la remesa familiar que ingresa puntualmente a la familia en períodos regulares, o incluso de la venta o trueque de buenos especímenes (palomas) a precios que desafían toda lógica, sin contar con la posibilidad de acudir a cualquier modalidad de empleo subterráneo.

Entonces por pura necesidad, más que por convicción de que es el trabajo la principal fuente de riquezas para cualquier ser social, nace el nini-pseudo-trabajador, se trata de un subconjunto de estos individuos, muy jóvenes, que se vinculan ilegalmente al cuentapropismo, asumiendo esta proyección como un modo de vida, en franca violación del Código de Trabajo vigente, así como de los principios de la política laboral que rigen en nuestra sociedad socialista. (2)

La aceptación acrítica de esta modalidad de “vínculo laboral”, alimenta la práctica que sostienen algunos trabajadores por cuenta impropia, provistos de fachada legal, quienes insisten en contratar—generalmente por cortos períodos de tiempo o de manera ocasional— a personas que no se registran como establece la ley, y en esa práctica está presente la participación de adolescentes, muchos de ellos sin haber arribado a la edad laboral: 17 años, como establece la legislación laboral cubana. (2) Los empleos aceptados por los “ninis” para solventar sus pasatiempos, sus hábitos de fumar (en algunos casos), sus juergas con amigotes y otros gastos “propios de su edad y condición”, van desde trabajar en una panadería clandestina, hasta conducir un coche tirado por caballos que transporte personal, sobre todo en las noches. (2)

Otras modalidades “nini” han comenzado a aparecer a pasos de gigante en mi barrio; se trata del “nini-musical“, o sea; aquel nini que conduce al exterior de su domicilio el equipo de audio de que disponga y lo pone a todo volumen, con el objetivo de hacer partícipes a sus vecinos de sus “inquietudes musicales”. Por lo general se trata del reggaetón (reguetón) más soez y vulgar que le fue posible encontrar, con letra empapada de violencia, discriminación de variados tipos y mentalidad machista a más no poder.

Nuestra vecindad dispone, además, del “nini-peleador”. En este caso nos encontramos en presencia

Dinero fácil
Perros de pelea

de un nini devotamente dedicado a la cría de perros de pelea, él los compra desde muy pequeñitos, los vacuna, alimenta y desparasita, para más tarde prodigarles la “educación” más refinada de que pueda hacerse objeto a un perro en materia de ejercicio de la violencia, tanto en contra de otros perros como en contra de cualquier ser humano. Las manos del nini-peleador se convierten en forja de violencia urbana clandestina; sus perros son el terror de ancianos, vecinos, perros callejeros atacados “accidentalmente” por lo peleadores bajo entrenamiento y dueños de animales afectivos de todo tipo. En su afán por maximizar sus ganancias y alimentar su vicio, estos individuos “contratan” a otros jóvenes para que los ayuden con la alimentación y entrenamiento de sus animales, en franca violación con todo lo que está estipulado en materia de derecho laboral en nuestra nación.

El fragmento que se refleja a continuación, pertenece a la fuente de información enumerada como dos (2) en la presente entrada de este blog y constituye la voz de la razón, emitida por especialistas consagrados y autorizados a ofrecer criterios contundentes sobre este caso. Quien escribe en este blog es, a efectos del fenómeno en discusión, apenas un ciudadano más que sufre sin saber cómo enfrentar la existencia de los “ninis”

“¿Cuándo realizan estos trabajos? ¿Por qué lo hacen? ¿Qué riesgos corren? Esas interrogantes fueron respondidas por la máster María Josefa Luis Luis, investigadora del CESJ, quien desde 2002 ha estudiado los temas del empleo juvenil en Cuba.”

“Explica Luis Luis que las actividades se realizan irregularmente, más estimulados por la búsqueda de su independencia económica que por las fuentes de ingreso de los padres; aunque en este caso no deben obviarse las insatisfacciones con las posibilidades del salario para cubrir las necesidades básicas.”

  • “La mayoría de las veces ni los empleadores ni los padres ni el propio adolescente meditan sobre los riesgos que puede ocasionar esta práctica, señala. «Entre estos podemos hablar, en primer lugar, de la salud, pues la actividad laboral requiere de un esfuerzo síquico y físico que debe ser certificado por el médico, si está en condiciones o no de realizarlo.”
  • “«De igual forma, se afecta el tiempo dedicado al estudio, que constituye la acción fundamental en esta etapa de la vida. En tal sentido, es válido recordar que en la Mayor de las Antillas son obligatorios los estudios de secundaria básica y la responsabilidad de la familia en el cumplimiento de ese encargo social. También esta situación conlleva al sacrificio de otras actividades de socialización propias de los adolescentes, que coadyuva a su participación social y a un mejor desarrollo emocional», significó.”
  • “Apuntó que el hecho de que los adolescentes no estén preparados para la vida laboral y desconozcan en ocasiones nuestra legislación del trabajo pudiera llevarlos a involucrarse en actividades ilícitas y socialmente reprobables. Además, se violentan derechos laborales relativos al tiempo, régimen de trabajo, remuneración y relaciones laborales, entre otras.”

1.- Juventud emiliogm in. Yo no quiero trabajar [Internet]. Vivir para conocer a Dios. [citado 26 de marzo de 2018]. Disponible en: http://vida.cubava.cu/2015/05/23/yo-no-quiero-trabajar/

2.- Labacena Romero Y. ¿Adolescentes «por la izquierda»? Juventud Rebelde Diario de la Juventud cubana [Internet]. Versión Digital. 21 de abril de 2017 [citado 24 de marzo de 2018]; Disponible en: http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2017-04-21/adolescentes-por-la-izquierda

Guardar

Guardar

6 Replies to “Título: El Fenómeno “nini”. Apenas una primera aproximación.”

  1. Este fenomeno se ha arraigado en nuestra sociedad, somos prescisamente los padres los que no ponemos de toda nuestra voluntad y a veces premiamos dichas actitudes con compras de prendas de vestir, regalos y hasta dinero. Pero deben accionarse mecanismos estatales de fiscalizacion que involucren a los padres y estos sean presionados por las autoridades del orden interior, fiscalía, para enderezar esos troncos que comienzan a torcerse y actuar preventivamente

    • Estimado Juan.
      Lamentablemente, no puedo estar más de acuerdo con usted. Los procesos formativos, educativos, hasta instructivos y de transferencia de conocimientos y tecnología se inician en el seno de cualquier familia medianamente funcional; en ese entorno el niño o niña aprende a emplear utensilios domésticos, instrumentos sencillos tales como un martillo (de juguete al inicio), unas tijeras, unas agujas de tejer o coser manualmente u otros elementos. Aprenden que las labores domésticas redundan en el beneficio de toda la familia, mejora el confort de la abuela cuando le reparan la vieja poltrona que tanto le gusta, garantizan un delicioso momento en familia cuando se acude al agro y a la bodega para disponer de recursos que colocar sobre la mesa a la hora de la comida, etcétera. Cuando a un ser humano le llega la hora de ampliar su espectro de acción y proyectarse hacia la sociedad como ente activo y útil, toma como referentes los patrones ofrecidos por sus padres, tíos, abuelos y demás familiares, su proyección es una extensión y espejo de lo que vivió en su ambiente familiar, de la forma en que fue tratado y trató a sus más cercanos seres queridos. Como móviles de su acción social debe estar la necesidad de serles útil a los demás para recibir de ellos lo que él y su familia precisan en términos de subsistencia. Cuando estos mecanismos fallan se obtiene un ser social disfuncional, probablemente un “nini”.

  2. Vivo en un barrio donde pululan los Ninis, tanto hembras como varones, estoy acostumbrada a verlos pasar de madrugada, bebidos, gritando y despertando a los vecinos. Por mi casa vive un nini-musical y varios nini-palomeros, yo tampoco sé qué se puede hacer con esa nueva horda que es la “comunidad nini”, porque todos se unen y agrupan según sus interéses. Se trata de una problemática que preocupa a vecindarios enteros, dependiendo de la intensidad con que se manifieste el fenómeno.en una localidad u otra.

    • Estimada Elizabeth.

      Gracias por su interés en este tema. Gracias por sus comentario. Es cierto que los “ninis” tienen la costumbre de agruparse según sus actividades “nini”, ya sea la cría de palomas, la música a todo volumen, las juergas callejeras a altas horas de la noche u otras modalidades más. En ocasiones lo que afecta al barrio no es tanto la presencia de un nini sino la agrupación, el “quehacer gremial” de uno o varios conjuntos de “ninis” lo cual potencia el efecto negativo de estos individuos dentro de una vecindad dada. Es cierto también que no se trata aún de un fenómeno generalizado o multitudinario, sino de grupos pequeños cuya presencia se observa en mayor o menor intensidad en un barrio u otro. Esperemos que las autoridades competentes manejen esta problemática y que la evolución de este problema se oriente por los causes de una solución que lleve el sello del traje a la medida para cada localidad, para cada barrio aquejado por la presencia y el accionar de los “ninis”.

  3. Creo que vivir sin trabajar y sin estudiar es malo para la humanidad, porque quien no tiene estudios no tiene forma de hacerse de un trabajo decente más tarde. Tengo un perro que se llama shucky y creo que los perros no son para pelear sino para ser objeto de cuidado y amor por parte de sus dueños, cuidarlos de las enfermedades y darles amor, para que sean nuestras mascotas, nuestros amigos.

    • Estimado Chrtistian, gracias por tu participación en mi blog. Que bueno que te interesa el tema de os nini. Vuelve a escribir cuantas veces quieras que siempre te responderé.
      Saludos. José Luis

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*