El fenómeno “Nini”, una mirada desde la realidad cubana.

Nini que no trabaja ni estudia

Nini que no trabaja ni estudia

Esta pudiera ser la historia de un Pedrito cualquiera, pero no, no se trata de cualquier Pedro sino de un muchacho en particular, quien a pesar de sus escasos 20 años, ya no estudia ni trabaja. La energía de su juventud es volcada en una especie de trabajo informal; él cuida de un palomar construido con su ayuda por un amigo con quien comparte esta pasión. Su “socio” trabaja en el extranjero porque aquí en el patio “la cuenta no da” y como el cuidado de estas aves no puede tener lugar por control remoto, necesita a alguien que le secunde en dicha faena, luego ellos se “arreglan” en términos económicos.

Como cubano y como profesional comprometido con los convulsos vientos de cambio que se arremolinan sobre el suelo cubano, y sobre el mundo en general, no puedo hacer menos que mirar con preocupación este fenómeno de los jóvenes “anclados en la nada”, que no ven en los estudios o en el trabajo formal un objeto digno de su atención y sus desvelos, que no parecen estarse construyendo un presente ni un futuro provechoso para sí mismos, mucho menos para la sociedad en la que viven, que no pagan impuestos por concepto de ingresos personales pero que sí acceden a los servicios que gratuitamente la sociedad pone en sus manos.

El vocablo «nini» (Neet: not in employment, education or training) surgió en 1999, como reacción a la cultura juvenil de fin de siglo que impulsó a una gran cantidad de británicos de entre 16 y 18 años de edad a desvincularse escolar y laboralmente. Su uso ha ido sufriendo transformaciones, críticas y enjuiciamientos a lo largo de los años, pero continúa conceptualizando la población joven inactiva, hasta los 24, 30 o 35 años de edad, en dependencia del estudio. (1)

Algunos elementos que caracterizan a estos jóvenes en Cuba resultan la heterogeneidad

El nini que nada aporta a su sociedad

El nini que nada aporta a su sociedad

de su procedencia social (1), así como el sexo pues no pocas mujeres jóvenes se convierten en ninis al insertarse en el núcleo familiar de su novio e irse a vivir con él. Este fenómeno muestra policromía en otras variables tales como el color de la piel, nivel de escolaridad, las expectativas e, incluso, los efectos psicológicos que les genera un determinado estatus social. (1)

En opinión de Yinet Jiménez Hernández, “… las fuentes de ingreso constituyen una variable a tenerse en cuenta, pues llegan a determinar conductas y relaciones con otros grupos sociales”. De esta forma “… muchos reciben remesas familiares y tienen un nivel de vida por encima de la media de la juventud. Otros, que están en una situación de mayor desventaja, son propensos a vincularse con actividades ilegales y delictivas”. (1)

Para Rodrigo Espina Prieto, vicedirector del Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello, “… las causas por las que los ninis no se insertan en la sociedad pueden ser muchas; aunque las estadísticas logren unificarlas. Existe una pérdida del valor “trabajo” y del valor “estudio”, y una capacidad de “resolver” la supervivencia o la sobrevivencia por otros medios, que no son la relación de trabajo-salario. Es un problema que rebasa el tema económico para incidir directamente en el ideológico. En otras épocas no trabajar ni estudiar no era bien visto ante la sociedad”. Ahora, en opinión del experto, no todos lo consideran algo tan negativo. (2)

No todos los jóvenes quieren alcanzar una carrera universitaria, un obrero calificado o un técnico de nivel medio. La realidad es que si bien la elección tiene que ver con la formación vocacional y orientación profesional, también está sujeta a valoraciones que se encuentran fuera del ámbito de la comunidad y la escuela. (2)

El recién egresado profesional de nivel medio o superior arrostra una realidad laboral y económica que le impele a formularse un estresante conjunto de preguntas, cuyas respuestas modularán su conducta a muy disímiles niveles. ¿Y ahora cómo cubro con este salario mis necesidades básicas? ¿Me apoyo económicamente en mis padres para sobrevivir o en alguna actividad extra laboral informal? Siendo así, ¿qué fruto puedo esperar del esfuerzo realizado durante varios años de formación en combinación con mis actuales responsabilidades laborales? ¿Existirá algún salario que permita sufragar los gastos de vestuario y alimentación de un simple cubano de a pie?

Si bien la tasa de ninis en Cuba no puede compararse con la media regional o mundial, no dejan de alarmar los riesgos asociados a la improductividad, el decrecimiento de la economía, el aumento de la marginalidad, la delincuencia, la inclinación hacia las adicciones y el peligro de la desintegración social. (1)

Referencias Bibliográficas:

1.- Hernández YJ. Juventud desvinculada: vidas en pausa [Internet]. [citado 15 de julio de 2020]. Disponible en: http://www.vanguardia.cu/villa-clara/14455-juventud-desvinculada-vidas-en-pausa

2.- ¿Ninis en Cuba? [Internet]. Granma.cu. [citado 15 de julio de 2020]. Disponible en: http://www.granma.cu/cuba/2018-10-23/ninis-en-cuba-23-10-2018-19-10-35

 

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