Impresiones de un Barrio “Periférico” en Cienfuegos

Autor: MSc. Lic. José Luis Montes de Oca Montano. Vecino afectado con esta cruda realidad.

– Imágenes tomadas de los reportajes realizados por la Periodista Regla Abreu Gainza en años pasados al barrio de la Juanita. Las imágenes muestran una situación cuyas esencias visual y contextual no han cambiado.

Llevo aproximadamente unos veintiséis años trabajando en el Sistema de Salud. Durante estos años han pasado

Pavimento deteriorado

Pavimento deteriorado

cosas importantes en mi vida; me gradué de tecnólogo de la salud, del Perfil “Gestión de Información en Salud”, me categoricé como profesor universitario y cursé la Maestría en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología en la Universidad “Carlos Rafael Rodríguez”. Pudiera decirse que he visto cristalizar mis sueños de dedicarme a la informática, la docencia y la investigación científica, con los mismos ojos y en los mismos tiempos en que me he visto forzado a presenciar (muy en contra de mi voluntad) el franco deterioro urbano en que se ha sumido el barrio donde vivo.

En mi lugar de residencia pululan las luminarias defectuosas, que se apagan y encienden durante la noche, frescas están las huellas de los huecos que abren los vecinos con frecuencia para obtener nuevos acometidos  de agua ilegales o reparar los anteriormente creados. Yacen muertas de risa las

Luminarias defectuosas

Luminarias defectuosas

válvulas de Acueducto que fueron manipuladas hace años por vecinos inescrupulosos, para beneficiarse de un mejor abasto, con las consiguientes afectaciones a los residentes de cuadras aledañas (ubicación de las válvulas: esquina de calle 67 y avenida 48, Reparto La Juanita, Municipio Cienfuegos)

Falta de Agua Potable por la Red

Falta de Agua Potable por la Red

Por si fuera poco, mi cuadra, desprovista de asfalto allí donde años atrás se instalara una conductora de aguas albañales, lamenta la ausencia de algo que sus vecinos necesitan mucho más y cuya falta pone en tención a cada vivienda, a cada familia. A partir de Abril del 2014 y hasta la fecha actual, mi barrio viene padeciendo de lo que aquí calificaré de “períodos de desabasto de agua potable” que pueden durar por espacio de dos o tres meses y que se repiten en dos o tres ocasiones cada año. Durante estos períodos, el “servicio de agua potable” de que es objeto mi localidad en días alternos, no llega a la mayoría de las viviendas radicadas en la Calle 67 entre avenidas 46 y 48 de La Juanita.

Cuba Dice del 2018

Cuba Dice del 2018

Esta situación motivó que durante los meses restantes del año 2014 y desde entonces hasta la fecha actual, los vecinos efectuáramos un conjunto de reclamaciones que, de manera escalonada, transitó desde la Dirección de Acueducto Municipal, pasando por la Dirección de Acueducto Provincial, llegando a las Oficinas de la Delegación Provincial de Recursos Hidráulicos del territorio y alcanzando los Gobiernos Municipal y Provincial e incluso las instancias Municipal y Provincial de la Fiscalía, sin contar con los trámites realizados a través de algunos medios masivos de difusión ubicados dentro y fuera del territorio cienfueguero, lo cual condujo a un “Cuba dice” que fue televisado en Octubre de 2018 y a varios reportajes televisados por el Telecentro de Cienfuegos (conservo los artículos en periódicos y audiovisuales).

En respuesta al referido conjunto de reclamaciones que hemos venido presentando en disímiles momentos del período 2014 – 2022, se han estado desarrollando diversas acciones por parte de las instancias competentes, tales como: la solución de algunos salideros históricos (que ya merecían más una tarja conmemorativa que una solución técnica), la sustitución de algunas válvulas notoriamente declaradas inoperantes y más que rotas, y de una que otra variación en el esquema de manipulación de válvulas del vecindario, así como la conexión del ramal de la calle 65 a una conductora que transita por la avenida 44. Se sustituyeron además varios cientos de metros de la conductora de “Paso Bonito” y se suprimieron no pocos “enganches” ilícitos de esta conductora, tomando medidas legales con los infractores. Bravo por Acueducto!!!

Pero todas estas acciones no han conseguido más que pequeños alivios temporales a nuestra situación, la cual continúa estando signada por la precariedad en el abasto de agua potable por la vía convencional, y la abundancia de salideros en calles próximas a la 67, todo lo cual nos deja a merced de los carros cisternas (pipas), quienes tienen que sortear los obstáculos impuestos por sus frecuentes roturas, la falta casi constante de combustible, su número limitado y la demanda permanente de estos carros en vecindarios cienfuegueros como el mío, donde el calamitoso abasto de agua potable es común denominador. Esto provoca que las pipas arriben al barrio cada 15 días (más o menos), a cualquier hora de cualquier día de la semana, sin previo aviso ni coordinación por lo que no pocos vecinos dedican sus días a la ardua tarea de “velar la pipa”.

Como cliente de Acueducto, lo que más me duele es la presencia de un conjunto de indisciplinas sociales que pululan en mi barrio, que han sido denunciadas hasta el cansancio y contra las cuales las instancias de Acueducto en Cienfuegos no toman medida alguna. A continuación, referiré algunas de estas:

  • Algunos moradores a cuyas casas llega el abasto de agua, dejan que sus tanques elevados se desborden por espacios de tiempo que van desde 20 minutos a una hora, sin que haya quien ponga freno a tan despótica arbitrariedad, habiendo tantos vecinos esperando a que algunas turbinas sean desconectadas para así poder abastecerse ellos.
  • Tampoco faltan los vecinos que lavan sus carros, motos y bicicletas, así como sus portales y pasillos, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con ayuda de sus turbinas y sin pensar en el vecino que aún no alcanza a abastecerse. Sin que autoridad alguna los multe por esto.
  • En la esquina de Calle 65 y Avenida 48 se han llevado a cabo, durante aproximadamente los últimos 8 meses, varios acometidos ilegales a solicitud de los moradores que viven en ese entorno. Los mismos son practicados por una “brigada” de “trabajadores por cuenta impropia” que han hecho de esa esquina su “puesto de trabajo” y cobran fuertes sumas de dinero por sus servicios. Sin que autoridad alguna los multe o castigue por esto.

Los vecinos de este barrio continuamos esperando a que el agua potable retorne a nuestros acometidos algún día, mientras continuamos lidiando con el abasto alternativo por medio de carros cisterna, pero… ¿Por cuánto tiempo más? ¿Cuánto combustible más se sacrificará en el altar de las pipas enviadas cada 15 días por Acueducto para paliar un problema que debería finalmente resolverse? ¿Beneficia a alguien el constante gasto de combustible que sostiene el abasto de agua por pipas a innumerables hogares de este vecindario?

Otras preguntas me acosan como hombre trabajador y profesional cubano comprometido con mi nación, con el actual momento histórico que vive el país, con mis funciones como especialista y como docente universitario: Si los hombres y mujeres de mi localidad que se ganan el sustento con el sudor de su frente, tienen que poner a un lado sus obligaciones laborales para sentarse en el contén de su acera a esperar por una pipa, o para estar presentes en sus casas cuando llega la pipa y así poder llenar sus depósitos, entonces… ¿en qué lugar queda la producción de bienes y servicios, la enseñanza de nivel superior o el enfrentamiento a la actual pandemia?

 

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